El mundo del caballo

Publicado el 20 de abril de 2026, 19:38

UN ENFOQUE INTEGRAL

"El mundo del caballo es algo que, a priori, para quien está empezando en esto de profundizar más en él, puede ser un auténtico caos."

Abel de los Ríos Gamaza 

El mundo del caballo es algo que, a priori, para quien está empezando en esto de profundizar más en él, puede ser un auténtico caos. Tenemos disponible más información que nunca, cada vez somos más conscientes de la necesidad de dar un enfoque general a todo lo que rodea a estos animales. Desde el cuidado de los cascos hasta las mil millones de variables que te puedes encontrar en cuanto a tipos de entrenamiento, disciplinas ecuestres, conocimientos de biomecánica, etología...

 

En esta marea de información pienso que tenemos dos vertientes: las personas que por un lado se ha criado toda la vida entre caballos o lleva muchos años haciendo las cosas de determinada forma y las que están empezando a ver esto y puede sentirse un poco atropellada por tanta información.

 

En general, opino que es básico alcanzar un conocimiento mínimo de lo que son las bases del manejo tanto pie a tierra como montado antes de intentar absorber como una esponja la primera información que nos pille a mano, ya que intentar abarcar todo solo puede llevarnos o bien a un conocimiento extremadamente somero de muchas cosas pero sin ningún tipo de criterio o a un agobio impresionante por ver que todo esto se nos escapa de las manos

 

Esto de desarrollar criterio es un trabajo largo pero de mucha importancia. Además, especialmente si te encuentras en el primer enfoque de gente que lleva muchos años haciendo las cosas "porque aquí se ha hecho así toda la vida", requiere de mucha valentía exponerte a salir de tu zona de confort, a investigar si realmente eso que se ha hecho así toda la vida tiene algún margen de mejora. De buena mano, sé que en muchos entornos en los que se predica con esa frase, en cuanto te sales un poco del "tiesto" y empiezas a agitar el avispero mucha gente se te puede poner en contra, posiblemente tus propios jefes, con lo cual, valentía doble. 

 

Para los que, por el contrario, se encuentren en el grupo de gente con menos contacto en este mundo, formarse es genial, pero hay que hacerlo con cabeza y hay que admitir que nos vamos a equivocar, hay que someter nuestros propios conocimientos a prueba y estar dispuesto a aceptar que lo que creías hace unos meses porque lo leíste en no sé donde o te lo dijo no sé quien, puede no ser una verdad absoluta -de verdades absolutas hay pocas o ninguna-, puede no ser aplicable a todos los casos o directamente puede salir otra información en tu camino que contradiga totalmente la primera. Equivocarse desde la humildad de reconocerlo está muy bien, además de ser completamente necesario. Hay que perder el miedo a equivocarse, esto es una carrera de fondo, claro que va a llegar información errónea a tu vida pero cuanto más tiempo se lleve en esto más fácil será discernir entre lo que tiene sentido y lo que no cuadra. 

 

Una vez que hayamos cosechado una base, hayamos perdido miedos como el de salir de nuestra zona de confort o el de equivocarnos, podremos empezar a mirar directamente, cara a cara, a la profundidad de este mundo desde la fascinación de entender que lo bonito de esto es haber entrado en algo de lo que no puedes parar de aprender nunca. Como me dijo una vez uno de mis maestros, en este caso del mundo de la herrería, "En cuanto eres maestro de algo automáticamente te conviertes en aprendiz de otra cosa" esta frase él mismo la recibió de una eminencia del mundo del herraje como es Carlos Montagna. Este, en mi opinión, es el fin último al que tenemos que aspirar, cosechar una mentalidad de eterno aprendiz y vivir siempre desde esa humildad.

 

Nosotros nos beneficiaremos de muchas maneras de tener conocimientos de biomecánica, de herraje, de saddle fitting, de equitación centrada, de doma clásica, de salto, incluso de guarnicionería o del cuidado y mantenimiento del cuero... Primero porque no hay nada que te mantenga más humilde que entrar en un mundo del que no tienes ni idea. Segundo porque si tienes la consistencia y la paciencia de dedicar unos años a cosechar un conocimiento básico de estas materias encontrarás más fácilmente algún campo que te llame la atención más que los demás, igual no eres un jinetazo de doma clásica porque dentro de ti vive un herrador increíble o un día descubres el raid y te vuelves un apasionado de ello, o simplemente descubres que tienes una sensibilidad especial con los potros y así un inmenso etcétera. Está claro que no podemos dedicar el 100% de nuestra atención a todo, pero basta con investigar un poco qué te llama más la atención para dedicarle un 70% de tu interés mientras  mantienes activo ese 30% restante porque aunque esto a nosotros nos beneficia, sin duda el que sale ganando por goleada es el caballo, que podrá tener a alguien que sabe de la importancia de mantener una regularidad en el tiempo de los herrajes así como alguien que sabe diferenciar un buen herraje, alguien que tiene conocimientos suficientes en varias ramas de la equitación y que podrá darle un entrenamiento variado, alguien que tiene conocimientos sobre el cuidado del cuero y mantiene correctamente el equipo además de ser consciente de la importancia estar en contacto con el saddlefitter, alguien que cuando su caballo empieza a mostrar problemas de rigideces, tensiones, mal contacto... sabe también de la importancia de estar en contacto con fisios, odontólogos... En general, "perder" tiempo en formarse puede resultar la mejor forma de ganar tiempo en un futuro.



Para finalizar, tenemos que tener en cuenta que solemos sobrestimar lo que podemos conseguir en un año pero infravaloramos lo que podemos hacer en diez. Vivimos muy enfocados en el resultado cortoplacista, en la mejora visual, en el si no lo puedo publicar no existe y los caballos no entienden de redes sociales ni de tiempos acelerados. Dedica tiempo, enamórate del proceso, valora la gente de la que te rodeas, preocúpate por mantener en tu círculo gente que te impulse a mejorar y sé consciente de que habrá días malos, días de desmotivación, meses en los que el avance parezca no llegar pero recuerda que el hecho de que una semilla tarde en germinar no debe hacer que dejes de regar la maceta porque, aunque no se vea la planta, la semilla está ahí, siguiendo su proceso, no germinará antes porque la riegues más sino porque seas constante en ello.

 

- Abel de los Ríos Gamaza -

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